Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A partir de hoy, la venta de comida chatarra queda prohibida en escuelas de nivel básico en Tamaulipas.
Con la entrada en vigor de las reformas a la Ley General de Educación, esta medida busca reducir la obesidad infantil y prevenir enfermedades cardiovasculares en la población escolar. Quienes incumplan la disposición podrán recibir sanciones de hasta 1.6 millones de pesos.
La restricción aplica tanto a planteles públicos como privados, abarcando cinco mil 231 escuelas del sector público y mil 095 del privado, con un impacto directo en 639 mil alumnos en el estado.
De esta cifra, 555 mil 979 pertenecen a escuelas públicas y 83 mil 028 a privadas.
Actualmente, cuatro de cada diez niños tamaulipecos padecen obesidad, una situación alarmante que podría agravarse si no se toman medidas urgentes.
De acuerdo con proyecciones, para 2035 más del 56% de los niños en México podrían sufrir sobrepeso u obesidad, lo que incrementaría los casos de diabetes y otras enfermedades crónicas.
Para garantizar el cumplimiento de la normativa y fomentar una alimentación saludable desde la infancia, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Salud han implementado la campaña «Vida Saludable».
Además de la prohibición de comida chatarra, se promoverá la instalación de bebederos en las escuelas para incentivar el consumo de agua natural.
Productos prohibidos y alternativas saludables
La reforma establece una lista de productos prohibidos dentro de los planteles escolares:
Bebidas azucaradas: Refrescos, jugos procesados con altos niveles de azúcar y bebidas energéticas.
Botanas y frituras: Papas fritas, chicharrones y snacks altos en sodio y grasas saturadas.
Dulces y confitería: Chocolates, caramelos, gomitas y productos con azúcares añadidos.
Panadería industrial: Bollos, galletas y pastelillos con altos niveles de grasas trans y azúcares.
En su lugar, las escuelas deberán promover opciones más saludables como:
Frutas y verduras frescas, preferentemente de producción local.
Agua natural como principal bebida hidratante.
Productos lácteos bajos en grasa, como leche descremada y yogures naturales sin azúcar.
Cereales integrales y leguminosas, como avena sin azúcar, tortillas de maíz, frijoles y lentejas.
Proteínas magras, incluyendo huevo cocido, pollo sin piel y pescado.








