Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Cinco de cada diez personas que cumplieron una condena en prisión enfrentan dificultades para incorporarse al mercado laboral formal debido al estigma social, reconoció la Dirección de Reinserción Social y Servicios Post Penales.
El titular de la dependencia, Pedro León Aranda Gutiérrez, admitió que, pese a los avances en capacitación dentro de los Centros de Ejecución de Sanciones (CEDES), la discriminación continúa siendo un obstáculo determinante.
«Claro que es complicado, sigue habiendo un gran estigma hacia las personas que fueron privadas de la libertad y que fueron externadas”, señaló.
Explicó que todas las personas privadas de la libertad, sin importar su estatus jurídico, pueden acceder a programas de capacitación laboral.
Actualmente, en los CEDES se imparten 12 cursos en coordinación con el ITACE y el CECATI, además de esquemas en línea.
La oferta incluye carpintería, electricidad, mecánica, mantenimiento de aires acondicionados, barbería, belleza, cocina y repostería, entre otros oficios.
Ante la resistencia del sector empresarial para contratar a personas liberadas, el Estado analiza establecer estímulos fiscales para incentivar su contratación.
El convenio se trabaja entre las secretarías de Finanzas, Economía, Trabajo y Seguridad Pública en coordinación con el sector privado.
“Sí, se está trabajando en ello”, confirmó el funcionario, al explicar que la Ley Nacional de Ejecución Penal establece la corresponsabilidad de diversas dependencias en el proceso de reinserción.
“El trabajo de reinserción social no es nada más de las personas privadas de la libertad ni de nosotros, es el trabajo de todos. Si no perdemos el estigma de estas personas, no va a completarse una reinserción social completa”, puntualizó.








