Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Karl Heinz Becker Hernández, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), reconoció que el estado enfrenta su mayor desafío ambiental en el manejo de la basura urbana, cuyos efectos van desde encharcamientos hasta riesgos sanitarios para la población.
De acuerdo con el funcionario, el problema de los residuos domésticos ya superó en magnitud al de los desechos industriales, pues se trata de una situación que rebasa las capacidades de los gobiernos municipal y estatal: aunque se eliminan basureros clandestinos, estos reaparecen constantemente.
El secretario insistió en que la correcta disposición de la basura requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades y ciudadanía, al tratarse de «un tema colaborativo» que, de ignorarse, termina perjudicando a los mismos vecinos.
Con la temporada de lluvias en puerta, Becker Hernández advirtió que la acumulación de basura puede obstruir los drenajes y provocar inundaciones, además de generar «problemas de bacheo» que encarecen las obras públicas en los municipios.
El funcionario también puso el foco en las consecuencias para la salud: los residuos mal dispuestos favorecen la proliferación de plagas, creando «focos por cuestiones de mosquitos y otros vectores» que incrementan el riesgo de enfermedades como el dengue.
Según explicó, esta cadena de basura, lluvias, problemas sanitarios e infraestructura dañada origina «núcleos de problemas» que golpean tanto la salud pública como las finanzas municipales, al elevarse el gasto en obra pública y servicios médicos.
En cuanto a los municipios más golpeados por esta problemática, el secretario indicó que su magnitud está ligada directamente a la densidad poblacional: Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Victoria y la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira.








