Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas arrancó el 2025 con menos recursos federales de los esperados, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Durante el primer bimestre del año, la entidad recibió participaciones del Ramo 28 por debajo de lo programado, lo que complica el panorama financiero estatal.
De acuerdo con una revisión del acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 16 de enero, Tamaulipas debía recibir 7,091 millones 121 mil pesos en diferentes fondos e incentivos.
Sin embargo, los informes de Hacienda señalan que finalmente solo se transfirieron 7,063 millones 300 mil pesos, es decir, 28 millones de pesos menos de lo previsto.
Los recortes afectaron sobre todo a los recursos provenientes del Fondo de Extracción de Hidrocarburos, el Fondo del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Fondo para Municipios Exportadores de Hidrocarburos.
Estos fondos son clave para las finanzas locales, ya que se destinan a obras de infraestructura, servicios públicos, seguridad, salud y educación.
A nivel nacional también se registró una disminución en las participaciones pagadas a los estados.
Durante enero y febrero de 2025, se repartieron 244 mil 281 millones de pesos, cifra inferior a los 261 mil 46 millones entregados en el mismo periodo de 2024.
Sin embargo, Tamaulipas fue una de las entidades más afectadas, con una baja más pronunciada en comparación con años anteriores.
La situación financiera de Tamaulipas se complica aún más al considerar su bajo desempeño en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Según el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, la entidad captó 37 mil 240 millones de pesos en 2024, apenas el 1.4% del total nacional.
Este desempeño colocó a Tamaulipas en la última posición entre los estados fronterizos, por debajo de Nuevo León, Baja California, Chihuahua, Coahuila y Sonora, a pesar de su alta actividad comercial y de contar con uno de los cruces fronterizos más importantes del país.
La disminución en las participaciones federales representa un serio desafío para el estado. Estos recursos son fundamentales porque no están etiquetados, permitiendo a los gobiernos estatales y municipales utilizarlos con mayor flexibilidad.
Una menor captación podría traducirse en una reducción de la inversión en infraestructura, limitaciones en los servicios públicos, menor capacidad para impulsar programas de salud, educación y seguridad, además de obstáculos en la planeación de políticas públicas.








