Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La alcaldesa Martha Patricia Chío De la Garza enfrenta cuestionamientos sobre la conducción de su administración luego de que se confirmara que la secretaria del Ayuntamiento solicitó separarse del cargo tras verse involucrada en un caso de presunta violencia familiar.
Aunque la edil aseguró que su gobierno actuará con imparcialidad, evitó profundizar en el tema y se limitó a señalar que se esperará el resultado de las diligencias legales, lo que ha generado críticas sobre una posible postura pasiva ante un asunto delicado dentro del gabinete municipal.
La presidenta municipal insistió en que fue la propia funcionaria quien pidió apartarse temporalmente del cargo, argumento que no ha logrado disipar las dudas sobre los filtros de confianza y control interno en su administración.
Mientras el caso legal mantiene la atención pública, Chío De la Garza intentó desviar el foco hacia acciones en servicios públicos, destacando obras de bacheo, alumbrado y la adquisición de equipo municipal. Sin embargo, ciudadanos han señalado que estos anuncios no compensan los problemas estructurales que persisten en la ciudad.
En materia de limpieza, la alcaldesa informó la compra de unidades recolectoras y gestiones ante Petróleos Mexicanos, aunque vecinos continúan reportando rezagos en rutas y acumulación de basura en distintos sectores.
La crisis del agua potable también sigue siendo un punto crítico. La edil reconoció fallas recurrentes en el acueducto, particularmente en bombas profundas, lo que obligó a depender de plantas alternas y distribución con pipas, evidenciando la fragilidad del sistema hídrico municipal.
Si bien mencionó coordinación con la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de El Mante, la solución sigue siendo parcial y temporal, mientras la población enfrenta interrupciones en el suministro.








