Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Congreso del estado analiza una iniciativa que busca reconocer como delito la “sumisión química”, una práctica en la que se utilizan sustancias para anular la voluntad de las víctimas para cometer diversos delitos, entre ellos el abuso sexual.
Las sanciones podrían llegar hasta los seis años de prisión.
La propuesta legislativa, impulsada por la diputada Lucero Deosdady Martínez López, establece castigos de dos a cuatro años de cárcel para quien suministre o introduzca, sin autorización, sustancias que afecten la conciencia o capacidad de decisión de una persona.
Asimismo, contempla penas más altas en casos donde se empleen drogas psicoactivas, se comprometa la salud de la víctima o se tenga como objetivo facilitar delitos de carácter sexual.
La diputada señaló que este tipo de violencia ha ganado visibilidad en espacios como bares y centros nocturnos, donde las condiciones de consumo incrementan la vulnerabilidad de las personas.
Indicó que, pese a que existen sanciones para delitos sexuales, la legislación actual no reconoce de manera explícita el uso de sustancias como mecanismo para someter a las víctimas, lo que hace necesaria su incorporación al marco legal.
El planteamiento incluye sancionar tanto la administración real de sustancias como la simulación de este acto con fines de intimidación, además de considerar como medios las bebidas, alimentos, inyecciones o medicamentos.
Se advierte que la falta de denuncias, derivada de la dificultad para recordar los hechos o del miedo a enfrentar procesos legales, complica dimensionar el problema, el cual se considera subregistrado.







