Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En Tamaulipas, tres mil 830 menores de entre 11 y 17 años ya eran madres, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El dato corresponde al registro censal de 2020 y se suma a un escenario en el que la maternidad adolescente continúa teniendo presencia en la entidad.
Para 2024, el 13.4 por ciento de los nacimientos registrados en Tamaulipas correspondió a madres adolescentes, lo que representa aproximadamente uno de cada ocho nacimientos.
El embarazo durante la adolescencia implica mayores riesgos de salud que un embarazo en edades adultas, especialmente cuando ocurre durante los primeros años de la adolescencia, cuando el organismo todavía se encuentra en desarrollo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las adolescentes embarazadas de entre 10 y 19 años tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones como preeclampsia y eclampsia, además de infecciones y otros problemas asociados con el embarazo y el parto, en comparación con mujeres de 20 a 24 años.
Por esta razón, la atención prenatal adquiere especial importancia. Las revisiones médicas permiten vigilar la evolución del embarazo, identificar factores de riesgo y atender oportunamente cualquier complicación que pueda afectar a la madre o al bebé.
El embarazo a edades tempranas también está relacionado con una mayor probabilidad de que el bebé nazca antes de tiempo o presente bajo peso al nacer.
De acuerdo con la OMS, los hijos de madres adolescentes tienen mayor riesgo de nacer prematuramente, presentar bajo peso al nacer y sufrir afecciones neonatales graves.
Cuando un bebé nace prematuramente, puede requerir atención especializada debido a que algunos de sus órganos y sistemas todavía se encuentran en proceso de maduración.
Entre ellos están los pulmones y el sistema nervioso, cuyo desarrollo continúa durante las últimas semanas del embarazo.
El bajo peso al nacer también puede incrementar la vulnerabilidad del recién nacido y requerir una vigilancia médica más estrecha durante los primeros días y semanas de vida.
La maternidad durante la adolescencia también puede modificar la trayectoria educativa y laboral de las jóvenes.
La OMS advierte que un embarazo durante esta etapa puede dificultar la continuidad de los estudios y reducir posteriormente las oportunidades de incorporarse al mercado laboral, particularmente cuando existen además condiciones económicas desfavorables.










