Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La expansión desordenada de las ciudades y las modificaciones a los usos de suelo están complicando la movilidad en Tamaulipas, donde algunos ciudadanos pueden invertir hasta tres horas diarias para trasladarse entre sus hogares, trabajos y escuelas.
El problema se ha acentuado durante los últimos cinco años, de acuerdo con los resultados del Censo Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que documentan un incremento en la población que enfrenta mayores tiempos de desplazamiento.
Para la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), parte del problema tiene su origen en las decisiones que determinan cómo y hacia dónde crecen los municipios, particularmente cuando se autorizan cambios de uso de suelo sin una estrategia que contemple las necesidades de movilidad.
Karl Heinz Becker Hernández, titular de la dependencia, señaló que la falta de continuidad en la planeación urbana provoca que las ciudades se desarrollen sin una distribución adecuada de sus zonas habitacionales, industriales y comerciales.
«La planeación estratégica del crecimiento de las ciudades es bien importante, porque luego nos topamos con que no se respeta la vocación a veces de las ciudades».
Advirtió que el crecimiento sin orden termina afectando la infraestructura vial, pues la ubicación de nuevos desarrollos y la modificación de las actividades en determinadas zonas pueden incrementar las distancias que deben recorrer los habitantes.
Aunque los municipios tienen atribuciones para autorizar cambios de uso de suelo, el funcionario consideró que estas decisiones deben responder a estudios técnicos y no únicamente a los criterios de las administraciones en turno.
«Muchas veces con los cambios de administración municipales se va cambiando el uso de suelo. Ellos, los municipios, tienen la facultad de hacer cambios de uso de suelo».
El funcionario advirtió que esta situación puede modificar la vocación de sectores que inicialmente fueron proyectados para vivienda, industria u otros servicios, generando desplazamientos adicionales y una mayor concentración de vehículos.
«Muchas veces al no respetar las vocaciones o las áreas como se consignan a veces para espacios industriales o de vivienda o que van migrando, el tráfico empieza a saturarse».









