Ciudad Victoria, Tamaulipas.– En Tamaulipas, al menos 450 personas viven en riesgo mortal tras negarse a recibir tratamiento contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), lo que no solo compromete su salud, sino también eleva el riesgo de transmisión del virus, advirtió Jorge Sebastián Hernández, jefe del Departamento de VIH/Sida en la entidad.
El funcionario explicó que, aunque el estado ha logrado avances significativos en el control del VIH, aún persiste un sector de pacientes que, por miedo, desinformación o rechazo, no acceden a la medicación, lo que pone en peligro su vida.
Actualmente, más de 4,050 personas en Tamaulipas viven con VIH y mantienen una carga viral indetectable gracias al tratamiento oportuno y constante.
Esto significa que no solo gozan de buena salud, sino que también reducen el riesgo de transmisión a prácticamente cero.
“El tratamiento es altamente efectivo. Quien lo sigue adecuadamente puede tener una vida larga y saludable”, aseguró Hernández. “La clave es la constancia en la toma de medicamentos y el acompañamiento médico.”
Además, alrededor de 200 personas que mantienen relaciones sexuales con pacientes seropositivos están actualmente bajo tratamiento de profilaxis preexposición (PrEP), una medida preventiva que ha demostrado alta eficacia para evitar el contagio del virus.
Pese a los avances, uno de los principales obstáculos sigue siendo la negativa de algunos pacientes a iniciar o continuar su tratamiento.
Según Hernández, muchos abandonan la medicación debido a efectos secundarios iniciales o por miedo a ser estigmatizados.
“No se trata de abandonar el tratamiento si hay molestias. Existen opciones y podemos ajustar el medicamento. Lo importante es no rendirse, porque dejarlo significa retroceder y poner en riesgo la vida del paciente”, enfatizó.







