Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La muerte de Kevin Ramos, un niño de 11 años que fue atropellado por un camión de la empresa Transportes Castores, ha generado una profunda indignación en la comunidad victorense, que ahora exige justicia ante lo que consideran un caso de impunidad y negligencia criminal.
El trágico hecho ocurrió en el Boulevard Hombres Ilustres, frente a la base de la empresa, donde el menor fue arrollado por un tráiler cuyo conductor, identificado como Emanuel “N”, no solo omitió auxiliar al niño, sino que, según denuncias de los familiares y testigos, huyó del lugar con el cuerpo aún bajo el vehículo.

De acuerdo con los testimonios, el cuerpo de Kevin fue presuntamente ocultado dentro de las instalaciones de la empresa Castores.
La bicicleta del menor fue hallada en el interior del camión, junto a evidencias como latas de cerveza y manchas de sangre, lo que refuerza la sospecha de que el conductor manejaba en estado inconveniente.

“La versión de la familia es clara: no solo fue atropellado, fue abandonado”, denunció un vocero de la sociedad civil que acompaña el caso. También señalaron que Kevin permaneció un largo periodo sin recibir atención médica, aumentando así la gravedad de los hechos.
Organizaciones sociales, vecinos y familiares se han unido en protestas y movilizaciones para exigir el esclarecimiento del caso y el castigo correspondiente para los responsables.
“No se trata de un simple accidente, se trata de omisión, de negligencia y de desprecio por la vida de un niño”, expresó el mismo representante.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido información oficial sobre posibles acciones legales en contra del conductor o la empresa, lo que ha incrementado el enojo de la ciudadanía.
La sociedad victorense clama justicia. El caso de Kevin se ha convertido en un símbolo de la exigencia de un sistema más justo, donde la vida de un niño no quede sepultada bajo el silencio ni la impunidad.










