Ciudad Madero, Tamaulipas.- Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Aunque la emergencia sanitaria quedó atrás, el COVID-19 continúa presente en Tamaulipas y los casos aislados registrados recientemente en el sur del estado son una señal de que la población no debe confiarse.
Francisco Castañeda Cruz, secretario de la asociación Acciones con Sentido, advirtió que el relajamiento de los hábitos de prevención podría favorecer nuevamente la propagación del virus, por lo que llamó a retomar medidas básicas de higiene.
“Primeramente, no bajar la guardia”, pidió el médico, quien recordó que durante los años más críticos de la pandemia acciones como el lavado frecuente de manos, el uso de cubrebocas y la vacunación se convirtieron en parte de la vida cotidiana, pero con el descenso de los contagios muchas de estas prácticas fueron abandonadas.
Actualmente, dijo, todavía se presentan casos de coronavirus, aunque las manifestaciones observadas hasta ahora no han sido severas.
“Hoy vemos que se ha bajado la guardia y se han presentado todavía algunos casos aislados de coronavirus y, aunque las manifestaciones no han sido muy severas, pues siguen presentándose”, expresó.
Uno de los cambios más evidentes, de acuerdo con el especialista, puede observarse en los espacios públicos y establecimientos comerciales. El gel antibacterial, que durante la pandemia era habitual encontrar en accesos y mostradores, prácticamente ha desaparecido de muchos sitios.
“Son raros los lugares donde sí tienen todavía gel antibacterial. Es necesario que todavía se haga la presencia de este elemento”, manifestó.
Castañeda Cruz consideró que los negocios dedicados a la preparación y venta de alimentos también deberían mantener este tipo de medidas y reforzar las prácticas de higiene entre empleados y clientes.
Vacaciones y cambios de clima, otro factor
El periodo vacacional también representa un escenario que puede facilitar la circulación de diferentes agentes infecciosos, debido al constante movimiento de personas entre ciudades y regiones.
“Hubo intercambio de lugares, distintas personas que vienen de otros lugares con algunas enfermedades y obviamente pues sí hay una distribución de las bacterias y de los virus”, explicó.
A esto se suman los cambios de temperatura registrados después de la canícula, los cuales, según el médico, pueden favorecer la aparición de enfermedades respiratorias.
“Los cambios bruscos de temperatura ocasionan todos esos problemas de tipo respiratorio”, afirmó.
Ante este panorama, pidió prestar especial atención a las personas consideradas más vulnerables, entre ellas quienes padecen diabetes, hipertensión o cáncer, además de niños y adultos mayores.
“Sobre todo en las personas con ya enfermedades como diabetes, hipertensión, cáncer, que tienen sus defensas muy bajas, los niños, los adultos mayores. Entonces, pues sí, sí es una realidad y estar pendiente de ellos”, señaló.
Llaman a retomar la prevención
El especialista consideró que la prevención no debería depender de que exista nuevamente una emergencia sanitaria. Por ello, recomendó recuperar algunos de los hábitos que se adoptaron durante la pandemia y mantenerlos como parte de la rutina.
También insistió en la importancia de la vacunación contra el coronavirus.
“Es necesario que acudamos a vacunarnos cada año”, sostuvo.
Castañeda Cruz aclaró que el escenario actual no significa regresar a las condiciones que se vivieron durante los primeros años de la pandemia, sino reconocer que el virus continúa circulando y que todavía existe riesgo de contagio.
“Todavía somos susceptibles al virus, a una enfermedad que afecta a nivel mundial”, afirmó.
Finalmente, llamó a la población a mantener la responsabilidad, especialmente cuando se convive con personas vulnerables, y evitar que la disminución de casos lleve nuevamente a abandonar por completo las medidas de prevención.










