Lo que está pasando en San Fernando ya cruzó la línea. Un grupo de productores, encabezados por Guillermo Aguilar Flores y su esposa Juana Elizabeth Espitia, decidió cerrar la carretera como si fuera suya. ¿El motivo? Quieren imponer el precio del sorgo, aunque ese precio lo pone el mercado internacional, no el estado, ni mucho menos a base de bloqueos.
Y no es la primera vez. Ya lo habían hecho con el puente internacional Reynosa–Pharr, afectando a miles. Ahora tienen parada la carretera por más de 30 horas y las pérdidas ya van en más de 150 millones de pesos al día. ¿Quién paga los platos rotos? Pues la gente, transportistas, familias, médicos, estudiantes y empresas que simplemente necesitan moverse para trabajar o vivir.
Lo más grave es que no quieren dialogar. El gobierno ya les abrió las puertas, pero ellos prefieren cerrar caminos. Y ojo, no están solos. Dicen que la diputada Casandra de los Santos Flores está detrás, moviendo todo como si fuera ajedrez político.
Esto ya no es una lucha justa, es un berrinche con consecuencias. Y no lo decimos por decir, el Código Penal Federal castiga con hasta 30 años de cárcel a quienes bloquean vías federales. Así de claro.
Y mientras unos se montan su show político, el resto del estado sufre, camioneros que pierden entregas, negocios que se frenan, personas que no llegan a consultas médicas, jóvenes que no pueden ir a clases. Todo porque unos cuantos creen que su problema vale más que el de los demás.
Claro que protestar es un derecho. Pero usar ese derecho para pisotear el de todos los demás… eso ya no va. Cuando en lugar de diálogo hay cerrazón, y cuando en lugar de soluciones hay amenazas, lo que hay ya no es una protesta, es un abuso.
Tamaulipas no puede seguir siendo rehén de intereses personales ni de estrategias políticas disfrazadas de “lucha social”. Si de verdad quieren ayudar al campo, que se sienten a negociar. Y si no quieren, entonces que se aplique la ley.
Porque aquí nadie está por encima de los demás. Y ya estuvo bueno de que los que sí trabajan, los que sí cumplen, los que sí mueven al estado, tengan que pagar por los caprichos de unos cuantos… o usted que opina querido lector… elocuenciamx.contacto@gmail.com








