El 2024 no fue un año fácil para el campo en Tamaulipas. Hubo broncas entre los productores de sorgo y el gobierno estatal, con protestas y reclamos porque los apoyos nomás no llegaban. Pero parece que las cosas empiezan a pintar diferente.
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, se comprometió a presentar un plan integral de apoyos para el campo tamaulipeco. Esto no es solo una promesa más, sino una señal de que los tiempos están cambiando. Acompañado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, el funcionario revisó con lupa los problemas del sector agropecuario, enfocándose en la ganadería, la acuacultura, el sorgo y el maíz, que son clave para la economía del estado.
Este anuncio es un respiro para los productores, que han exigido soluciones y no solo palabras bonitas. Villarreal Anaya, que en 2023 fue duramente criticado por la falta de apoyos al campo, parece haber aprendido la lección y ahora busca una estrategia más cercana y efectiva.
Pero aquí lo importante no son los discursos, sino los hechos. Los productores tamaulipecos necesitan apoyos reales, financiamiento accesible y mejores oportunidades para vender sus productos. Si el gobierno cumple con lo prometido en los próximos tres meses, el campo no solo se fortalecerá, sino que también se abrirá un nuevo capítulo de confianza y trabajo en equipo entre los agricultores y las autoridades.
Entre otras líneas…
Otro que está haciendo bien las cosas es el MVZ Dámaso Anaya, quien no solo se ha mantenido activo en recorridos, sino que también ha demostrado con hechos su compromiso con el desarrollo académico. Ha impulsado nuevas carreras y obras en la máxima casa de estudios, como la prepa UAT en Nuevo Laredo, que ya está terminada. Pero no se detiene ahí, ahora tiene la mira puesta en Matamoros, donde ayer mismo se reunió con el alcalde para analizar la posibilidad de abrir la carrera de Odontología en esta ciudad fronteriza.








