En Tamaulipas, el campo sigue entre promesas y realidades que no cambian. El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, vino a decir que habrá un “plan estratégico a la medida” para apoyar al agro tamaulipeco. Y claro, otra vez se habla de mesas de trabajo, de coordinación con el gobernador Américo Villarreal, de fertilizantes, de ventanillas, de atención al productor…
Pero el problema es el de siempre… mucho discurso, pocas soluciones reales. Ya basta de reuniones que no aterrizan en acciones concretas. Mientras los funcionarios se toman la foto y prometen estrategias, los productores están perdiendo millones.
Ahí está la ganadería como ejemplo claro… más de 200 millones de pesos perdidos por el cierre temporal de exportaciones de ganado a Estados Unidos por el brote del gusano barrenador. Pasamos de exportar más de 70 mil cabezas a solo 24 mil. Una caída del 66%, con impacto directo en las familias ganaderas.
Sí, se han capacitado veterinarios, se están repartiendo medicamentos, se rehabilitaron corrales. Todo eso suena bien… pero no es suficiente.
La Federación dice que está haciendo su parte. El Estado, con Américo Villarreal a la cabeza, asegura estar muy comprometido. Pero la realidad es otra… las pérdidas ya se están acumulando, y lo que menos necesita el campo son más mesas de trabajo que no resuelven nada.
Américo dice estar del lado de los productores. Pues ¡ya es hora de que eso se note!. Y la Federación, si realmente quiere apoyar a Tamaulipas, tiene que pasar de las palabras a los hechos. Porque lo cierto es que el campo ya no puede esperar más.
¿Dónde está el apoyo emergente? ¿Dónde están los recursos extraordinarios? ¿Dónde está la presión política y diplomática real para defender el trabajo de los ganaderos tamaulipecos?
El campo no necesita más aplausos ni buenas intenciones. NECESITA RESULTADOS. Necesita acciones inmediatas. Porque las vacas no se alimentan con discursos, y los productores no viven de boletines.
Tamaulipas necesita gobiernos que actúen, no que se reúnan a platicar…
Hasta aquí le paramos por que no terminamos…








